Después de más de once años sin sentencia, el Poder Judicial del Estado fijó para el 4 de febrero la audiencia de Derecho en el proceso penal contra Filiberto “N”, acusado de secuestro, abuso sexual y asesinato de al menos cuatro niñas y una joven mujer entre 2010 y 2014 en Tamuín.

La audiencia será la última antes de que se dicte sentencia, confirmó Guadalupe Chávez, padre de Eliehenai Chávez Rivera, una de las víctimas, quien explicó que el avance del caso ocurrió tras un amparo promovido por las familias contra magistrados de San Luis Potosí, debido a un recurso de apelación presentado por la defensa en 2020 que no había sido integrado al expediente.

“Ese recurso llevaba años detenido. El amparo salió a nuestro favor y entonces se destrabó el proceso”, señaló.

De acuerdo con lo informado por la jueza Rosa Elena Blanco Ríos, una vez celebrada la audiencia, se contará con un plazo de diez días para fijar fecha de sentencia, la cual podrá emitirse de manera presencial o vía remota, debido a que el imputado se encuentra recluido en un penal federal fuera del estado de San Luis Potosí.

En este proceso se encuentran integrados tres casos, por los cuales se dictará sentencia individual, con penas que van de 20 a 50 años de prisión por cada uno, mismas que podrían sumarse.

Además, existen otros dos casos adicionales que continúan en distintas etapas judiciales.

Guadalupe Chávez y su esposa asistirán a la audiencia y solicitaron estar presentes durante el desahogo, luego de más de una década de retrasos, revictimización y dilación judicial.

“Si no se hace público, no avanza”, lamentó el padre de la víctima.

La audiencia del 4 de febrero es considerada por las familias como un momento clave para que finalmente se haga justicia.