La Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (SEDARH) confirmó la detección de 19 casos de gusano barrenador en territorio potosino, principalmente en la región Huasteca, con reportes recientes en El Naranjo y Tamasopo.

El titular de la dependencia, Jorge Luis Díaz Salinas, informó que los animales afectados han sido atendidos oportunamente y que los casos más recientes corresponden a perros localizados en esos municipios. “Van 19 casos de los cuales están los animales afectados y arreglados. Ahorita no más únicamente los nuevos que se detectó en un perro, por ejemplo, en El Naranjo, otro perro en Tamasopo, y los están curando”, explicó.

La plaga es provocada por la mosca Cochliomyia hominivorax, que deposita sus huevecillos en heridas abiertas. Las larvas se alimentan de tejido vivo, lo que puede generar daños severos e incluso la muerte del animal si no se atiende a tiempo. Los becerros recién nacidos son particularmente vulnerables, ya que el ombligo representa un punto crítico de infestación.

Díaz Salinas subrayó que los cercos sanitarios tradicionales resultan insuficientes frente a un insecto capaz de volar hasta 200 kilómetros y depositar hasta dos mil huevecillos por ejemplar. “Ya no es de cercos sanitarios. La mosca viene volando”, puntualizó.

Ante este escenario, la autoridad llamó a los productores a extremar medidas de prevención en campo. Las heridas derivadas de marcaje, descorne o castración deben limpiarse y desinfectarse de inmediato para evitar que se conviertan en focos de infestación.

En San Luis Potosí nacen aproximadamente 2 mil 400 becerros, lo que dimensiona el reto sanitario. La supervisión individual por parte de la autoridad es limitada, por lo que el control depende en gran medida del manejo cotidiano en cada unidad de producción.

Hace cerca de 30 años, México logró erradicar el gusano barrenador mediante un programa binacional con Estados Unidos basado en la liberación masiva de moscas estériles. La estrategia permitió contener la plaga hasta Panamá; sin embargo, en los últimos dos años el insecto avanzó nuevamente desde Centroamérica hacia territorio nacional.

Actualmente se analiza la instalación de nuevas plantas para producir y liberar mosca estéril en el sur del país, particularmente en Chiapas, como parte de la estrategia federal para frenar su expansión. No obstante, el propio titular de la SEDARH reconoció que la erradicación podría tomar años.

El riesgo no es únicamente sanitario. Hace un año, cerca de un millón de becerros en el país no pudieron exportarse a Estados Unidos debido a restricciones relacionadas con esta plaga, lo que impactó directamente en los precios.

Aunque San Luis Potosí exporta principalmente carne y no becerros en pie, la permanencia del ganado en el mercado interno genera presión en los costos. “Se quedan los becerros aquí y eso afecta los precios del becerro y del ganado en el mercado”, explicó Díaz Salinas.

Por ahora, la recomendación es clara: revisar, limpiar y atender cada herida a tiempo. Mientras los programas federales avanzan, la contención inmediata depende de la vigilancia constante en ranchos y hogares, ante una plaga que no reconoce límites geográficos.