La Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) tendrá por primera vez en su historia a una mujer al frente de su dirección, tras la designación de Georgina González Cázares por parte del Consejo Directivo Universitario (CDU). El nombramiento marca un hecho inédito dentro de una de las entidades académicas más antiguas y tradicionalmente masculinizadas de la universidad.
La decisión se da en un contexto de tensión institucional, luego de meses de denuncias públicas, inconformidades estudiantiles y señalamientos relacionados con prácticas de violencia de género y falta de atención a casos de acoso dentro de la facultad. El proceso de designación estuvo acompañado de retrasos, recursos legales y una presión constante por parte de la comunidad universitaria, que exigió cambios en la forma de conducción académica y administrativa.
Diversos sectores del estudiantado manifestaron de manera abierta la necesidad de que la dirección fuera encabezada por una mujer, como parte de una demanda más amplia de representación, seguridad y aplicación efectiva de la perspectiva de género. En ese sentido, el nombramiento de González Cázares fue leído como una respuesta institucional a un clima de desconfianza hacia los esquemas tradicionales de gobierno universitario.
La UASLP enfrenta ahora el reto de traducir este cambio en acciones concretas. La expectativa de la comunidad universitaria se centra en la implementación de políticas claras, fortalecimiento de protocolos contra la violencia de género, sanciones efectivas y una revisión de las prácticas internas que han sido objeto de crítica. El inicio de esta nueva etapa en la Facultad de Derecho coloca el foco no solo en la nueva dirección, sino en la capacidad de la institución para generar transformaciones de fondo.
