Ya son siete los casos confirmados de gusano barrenador en la Huasteca Potosina, informó Alejandro Ruelas, presidente de la Unión Ganadera Regional de la Huasteca Potosina, quien detalló que los municipios afectados son Ébano, Tamuín y San Vicente. La presencia de la plaga, dijo, ya había sido prevista desde hace más de un año, por lo que productores y autoridades se encontraban en alerta ante su posible llegada a San Luis Potosí.

El primer caso se diagnosticó entre el 26 y 27 de diciembre en un perro del municipio de Ébano, lo que derivó en la activación inmediata de protocolos sanitarios y en la suspensión de vacaciones del personal del Comité de Fomento y Protección Pecuaria. Posteriormente, el 4 de enero se confirmó un segundo caso en Tamuín, en un becerro que presentaba una herida causada por un fierro marcador.

Ruelas explicó que ambos casos iniciales ya cumplieron su ciclo y se consideran prácticamente dados de alta, sin embargo, con el paso de los días se confirmaron cinco casos adicionales, sumando un total de siete en la región. De estos, dos se registran en Ébano, uno en San Vicente y cuatro en Tamuín, todos ellos bajo seguimiento y control sanitario.

El dirigente ganadero destacó la respuesta coordinada entre autoridades estatales y federales, así como de organismos como la Unión Ganadera, asociaciones locales y el sector salud, con el objetivo de contener la plaga y evitar su propagación. Señaló que brigadas especializadas atienden cada reporte recibido por parte de los productores, quienes han mostrado una actitud responsable al notificar cualquier posible caso.

Más allá de medidas preventivas, Ruelas subrayó la importancia de la información y de la atención oportuna de heridas en animales, así como de su reporte inmediato para que especialistas determinen si se trata de un caso positivo. Añadió que, a nivel nacional, al 7 de enero se contabilizaban 492 casos activos en todo el país, lo que refleja que la plaga puede ser controlada.

Finalmente, el presidente de la Unión Ganadera aseguró que no existe riesgo de una crisis productiva o económica para el sector, ya que el gusano barrenador no afecta la calidad de la carne ni la continuidad del ganado. No obstante, enfatizó que la prioridad es evitar un problema de salud pública, por lo que ya se inició la dispersión de mosca estéril en la región como parte de la estrategia para contener esta plaga.