Más de una docena de patrullas de la Policía Municipal se encuentran abandonadas en un predio de la colonia Abastos en la capital potosina.

Enrique Galindo Ceballos llegó a la alcaldía prometiendo que convertiría a la ciudad de San Luis Potosí en un municipio tranquilo, que llevaría los índices delictivos a la baja.

Enrique Galindo se ostentaba como un “experto en seguridad”, y al iniciar su gobierno presentó un supuesto programa ambicioso que garantizaría la tranquilidad a las familias.

Galindo presentó un esquema de arrendamiento de patrullas, asegurando que se trataba de una solución moderna y eficiente.

No obstante, el paso del tiempo ha demostrado que más bien fue un “negociazo” en vez de una estrategia para proteger a los ciudadanos.

Cada patrulla costó al erario más de tres millones de pesos, pero ahora lucen como chatarra, cubiertas de polvo y sin operar.

Hoy, la ciudad de San Luis Potosí se encuentra entre los municipios más peligrosos de la República Mexicana. La capital potosina vive en una crisis sin precedentes de inseguridad. Millonarios asaltos a empresas y negocios. Violentos robos a transeúntes y turistas, así como robos a casas habitación.

Los delincuentes siguen operando en las calles con absoluta impunidad, lo mismo en el Centro Histórico que en colonias de la periferia.  

A la fecha, el gobierno municipal que encabeza Enrique Galindo no ha emitido un informe público que explique el abandono de estas patrullas, ni un plan para volver a ponerlas en circulación.