El convenio establece mecanismos de coadyuvancia entre instituciones para homologar procesos de atención, coordinar el trabajo interinstitucional y brindar atención oportuna, integral y especializada.

También contempla el intercambio de prácticas y metodologías en materia de género, lo que permitirá el diseño de estrategias más efectivas para atender casos de violencia. Con esta colaboración se busca reforzar la protección y mejorar la respuesta de las instituciones hacia mujeres y niñas en situación de vulnerabilidad.