Una investigación especial de Ciudadanos Observando destapó un crecimiento descontrolado del personal contratado por honorarios en el Congreso del Estado, un esquema que hoy representa un claro abuso del dinero público y un foco rojo de opacidad.
Datos oficiales de la Plataforma Estatal de Transparencia revelan que en la Legislatura LXL el Congreso funcionaba con 84 personas por honorarios y un gasto de 1.1 millones de pesos. En la LXLI la cifra subió a 121 contrataciones y el costo a 1.8 millones, mientras que en la LXLII ya se registraban 136 personas.
El verdadero salto ocurrió en las últimas dos legislaturas. En la LXLIII el número de contratados se elevó a 176, con un gasto de 3.7 millones de pesos. En la actual Legislatura LXIV la cifra alcanzó 211 personas y el gasto ya asciende a 4.6 millones de pesos.
Para Ciudadanos Observando, este incremento no responde a necesidades reales del trabajo legislativo, sino a una expansión injustificada de la nómina financiada con recursos públicos, cuando en el pasado el Congreso operaba con menos personal y menores costos.
La organización advirtió que no existe manera de comprobar qué hacen estas personas, ya que la mayoría de los contratos se registran bajo el cargo genérico de “auxiliares generales”, sin funciones claras, metas ni evaluaciones públicas que respalden su contratación.
En los hechos, se trata de una nómina paralela sin control efectivo, donde el dinero del erario se utiliza sin transparencia y sin rendición de cuentas, mientras la ciudadanía paga el costo de un Congreso cada vez más caro y menos fiscalizable.
