La diputada local del PRI en San Luis Potosí, Sara Rocha Medina, generó polémica luego de publicar en sus redes sociales un video donde presume haber ganado uno de los dos automóviles rifados durante la tradicional posada navideña organizada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
En la grabación, la legisladora aparece visiblemente emocionada y agradece “a Dios, a la vida y a Ricardo Gallardo” por el obsequio. El gesto, sin embargo, desató fuertes cuestionamientos sobre la posible utilización de recursos públicos para beneficiar a integrantes del Congreso del Estado.
La organización civil Ciudadanos Observando señaló que este tipo de prácticas profundizan la percepción de una legislatura “gris, sometida al Poder Ejecutivo y ampliamente cuestionada por su actuar”. Afirmó que ninguna rifa de vehículos para diputados debería existir, pues vulnera la independencia del Poder Legislativo y podría implicar desvío de recursos.
Asimismo, la agrupación advirtió que, si los automóviles fueron pagados con dinero público, se trataría de un uso indebido de recursos destinados al bienestar colectivo. Y si los vehículos fueron adquiridos con recursos personales del mandatario, debería transparentarse de inmediato, especialmente después de que Gallardo Cardona difundió recientemente un comprobante de nómina donde asegura percibir apenas 64 mil pesos mensuales, cifra que dificultaría justificar tales “obsequios”.
Los cuestionamientos abren nuevamente el debate sobre las prioridades presupuestales del gobierno estatal: ¿deben destinarse fondos a regalos para diputados que ya perciben alrededor de 3 mil 200 pesos diarios netos, o dirigirse al equipamiento de hospitales, la compra de medicinas y la rehabilitación de caminos rurales?
El episodio ya encendió la indignación en redes sociales, mientras ciudadanos y organizaciones exigen aclarar el origen del dinero con el que se financiaron los polémicos vehículos.
