A cinco meses de la desaparición de Paul Jonathan Brown, ciudadano estadounidense de 72 años y residente de la zona Media de San Luis Potosí, autoridades estatales continúan a la espera de los resultados de pruebas de ADN practicadas a restos óseos localizados en un predio cercano al municipio de Villa Juárez, sin que hasta ahora se haya confirmado si alguno corresponde al activista extranjero.
Brown fue visto por última vez el 20 de julio en Villa Juárez, donde residía y administraba el refugio canino Ladridos de Esperanza, proyecto que él mismo fundó años atrás. Su ausencia fue reportada por uno de sus trabajadores, luego de que el norteamericano no regresara a su domicilio, lo que derivó en la activación de una ficha de búsqueda por parte de la Fiscalía General del Estado.
El caso cobró mayor relevancia a principios de septiembre, cuando el colectivo Voz y Dignidad por los Nuestros denunció la localización de restos óseos en un predio cercano a la cabecera municipal, donde había inhumaciones clandestinas de al menos cuatro personas. Los restos fueron enviados a laboratorio para su análisis genético, pero hasta la fecha no se han dado a conocer resultados concluyentes.
La fiscal general del Estado, María Manuela García Cázares, ha señalado en declaraciones recientes que existen “avances discretos” en la investigación, aunque reconoció que el paradero del ciudadano estadounidense continúa sin esclarecerse. Añadió que ninguna línea de investigación ha sido descartada y que se ha proporcionado información a la Embajada de Estados Unidos, que solicitó detalles sobre el caso.
En entrevista, Leticia, amiga cercana de Paul, lamentó la falta de avances y cuestionó el discurso oficial sobre la seguridad en la entidad. “Hablar de ello implica reconocer la inseguridad que se vive en el estado y pues nadie la reconoce. Para las autoridades todo está bien, vamos mejorando, cuando la realidad te pega y te dice otra cosa”, expresó.
Mientras tanto, familiares, amigos y colectivos continúan exigiendo resultados claros y la agilización de las pruebas de ADN que podrían ser clave para esclarecer el destino de Paul Jonathan Brown, cuyo caso permanece como uno de los más emblemáticos de desaparición de personas extranjeras en San Luis Potosí.
