Este fin de semana fueron encontrados los cadáveres de dos menores de edad, en estado de descomposición, que estaban dentro de una vivienda en la delegación de Villa de Pozos, perteneciente a la capital potosina
El terrible hallazgo se derivó de un reporte en el que se alertaba a las autoridades sobre olores fétidos que emanaban de una casa ubicada en el Fraccionamiento “La Campiña”.
Cuando llegaron al sitio, los agentes de la Policía Municipal entrevistaron a una mujer de nombre Angelina -de 28 años de edad-, quien narró que su pareja de nombre Eduardo -de 47 años-, meses atrás había asesinado a dos de sus cuatro hijos. Desde entonces mantuvieron los cuerpos embolsados, rociados con cal, dentro de una recámara.
Al inspeccionar la vivienda los oficiales ubicaron los cadáveres de Iker Axel -de once años de edad-, y de su hermanita Aranza -de cinco años-, por lo que notificaron enseguida a la Fiscalía General del Estado para que los cuerpos fueran trasladados al Servicios Médico Legal y se iniciaran las investigaciones.
Los pequeños fueron asesinados a golpes, narró su propia madre; el niño desde enero y la niña en mayo.
Angelina fue detenida ante el probable delito de inhumación clandestina, y los que resulten.
Los otros dos hijos de Angelina fueron puestos bajo resguardo de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes. Se trata de un bebé de año y medio, y otra niña de 9 años quien presenta signos de haber sufrido abuso sexual.
En tanto, la Fiscalía emitió una ficha de búsqueda para intentar detener al presunto asesino, identificado como Eduardo Santana Joachin de 47 años de edad, quien fue visto por última vez el pasado martes 30 de agosto en el barrio de San Juan de Guadalupe.



