Gerardo Sánchez Zumaya dijo el 24 de septiembre que abandonaba la carrera por la gubernatura de San Luis Potosí por razones “estrictamente personales” y para dedicarse a su familia. No mencionó presiones ni problemas financieros.
Días después, Reginaldo Sandoval Flores, coordinador del PT en la Cámara de Diputados, dio otra versión. Aseguró que Sánchez Zumaya fue presionado mediante el bloqueo de cuentas bancarias para sacarlo de la contienda.
“Nos lo echaron, lo persiguieron”, afirmó Sandoval en entrevista con Azucena Uresti. Según el legislador, las medidas alcanzaron a Gerardo Sánchez, sus padres, hermanos, primos y personas cercanas.
El petista sostuvo además que las restricciones afectaron las operaciones de empresas vinculadas con Sánchez Zumaya.
La declaración deja una diferencia de fondo sobre las causas del retiro. Si ocurrió lo denunciado por Sandoval, Sánchez Zumaya omitió ese episodio cuando explicó públicamente su salida.
Hasta ahora, los señalamientos sobre el bloqueo de cuentas no han sido acreditados públicamente por una autoridad. Sandoval tampoco precisó qué institución habría ordenado las medidas.


