Guías turísticos de Tamasopo denunciaron un presunto esquema de extorsión que les exige 50 pesos por cada turista que lleven a los parajes de la zona. Entre los trabajadores de Puente de Dios hay miedo a posibles represalias.
De acuerdo con testimonios recabados, los guías fueron incorporados sin su consentimiento a un grupo de WhatsApp denominado “Reportes”, desde el cual comenzaron las amenazas y las exigencias de pago.
Un elemento genera sospechas entre los afectados. Las personas agregadas al grupo de extorsión coincidirían con quienes forman parte del grupo de WhatsApp de Turismo Municipal, por lo que temen que sus números telefónicos hayan sido obtenidos desde ese espacio.
La denuncia incluye la presencia de un presunto “halcón” en la caseta de Puente de Dios, cuya función sería vigilar cuántos visitantes lleva cada guía para calcular el dinero que debe entregar.
También se reportó el caso de una persona que vende alimentos y trabaja como guía. Después de recibir reiterados mensajes y no entregar el dinero exigido, presuntamente fueron a cobrarle personalmente. Posteriormente se habría ordenado a otros guías impedirle el ingreso a Puente de Dios.
“Todos ahorita están aterrados”, señala uno de los testimonios sobre lo que ocurre en Tamasopo. Los trabajadores estarían acatando las instrucciones por temor a lo que pudiera ocurrirles.
La situación ya fue comunicada a Yolanda Cepeda Echavarría, titular de la Secretaría de Turismo estatal, así como a mandos de la Guardia Civil Estatal en la Huasteca y Tamasopo. Según la denuncia, un mando de la corporación reconoció que previamente había recibido información sobre intentos de extorsión contra los guías, aunque carecía de mayores datos.
Pese a la gravedad de los señalamientos, el director de Turismo Municipal habría informado a la titular de Turismo estatal que se trata de “rumores”, según el testimonio recabado.
Ahora existe otro temor entre los afectados. Que quienes están detrás de las presuntas extorsiones comiencen a buscar a la persona que reveló lo que está ocurriendo.
Las acusaciones son graves. Cobros por cada turista, amenazas, vigilancia y guías trabajando bajo miedo en Puente de Dios. Corresponde a las autoridades investigar quién está detrás del presunto esquema y determinar cómo fueron obtenidos los números telefónicos de los trabajadores.



