Raúl “N” no se había presentado anteriormente ante la Fiscalía porque, según su defensa, nunca fue citado. Su abogado, Antonio Rodríguez Rodríguez, asegura que el joven siempre estuvo dispuesto a comparecer y que desconoce por qué, en lugar de citarlo, la Fiscalía solicitó una orden de aprehensión.
Una vez librada la orden, la defensa promovió un amparo que evitó su detención y estableció que debía presentarse dentro de los siguientes tres días ante la autoridad que lo requería. Raúl compareció ante el juez de control y la Fiscalía le formuló imputación.
El delito que se le atribuye es homicidio por culpa con penalidad agravada por la muerte de Lizbeth Sarai Castro González. La Fiscalía sostiene que conducía a exceso de velocidad, de manera imprudente y bajo los efectos del alcohol durante el hecho ocurrido el pasado 2 de agosto en la carretera libre Cerritos–Villa Juárez.
Rodríguez Rodríguez explicó que el homicidio culposo contempla una pena de un mes a cinco años de prisión, pero con la agravante por conducir en estado de ebriedad podría alcanzar de cuatro a ocho años.
La defensa anticipó que combatirá precisamente esa agravante. Sostiene que Raúl no se encontraba bajo los efectos del alcohol y también rechaza que existan elementos para considerar que se trató de un homicidio doloso.
Los abogados solicitaron la duplicidad del término constitucional. La audiencia continuará el próximo sábado, cuando el juez determinará si Raúl queda vinculado a proceso. Hasta entonces permanece bajo resguardo domiciliario.
El defensor señaló además que un homicidio culposo puede tener salidas distintas al juicio mediante figuras previstas en la legislación, dependiendo de las condiciones jurídicas del caso.



