La exclusión de la cuenca Tampico-Misantla del uso del fracking representa un avance, pero no basta para garantizar que esta técnica quede definitivamente fuera de la Huasteca Potosina, advirtió la Coordinadora de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Huasteca Potosina (COCIHP).
La organización sostiene que el anuncio del Gobierno federal debe traducirse en un decreto que blinde jurídicamente a la región y cierre la posibilidad de que futuras decisiones permitan nuevamente proyectos de extracción mediante fractura hidráulica.
La COCIHP también pidió acelerar la reforma constitucional para prohibir el fracking en todo México y evitar que su aplicación dependa únicamente de decisiones administrativas o políticas.
Además, señaló que continuará la organización en las comunidades y municipios involucrados para impedir cambios de uso de suelo que puedan facilitar proyectos de este tipo.
Para la Coordinadora, dejar fuera a Tampico-Misantla es apenas un primer paso. La exigencia ahora es que la protección quede por escrito y tenga fuerza legal.



