Hace apenas unas semanas, el exfuncionario priista y director del medio digital Noticias San Luis Potosí, Antonio Meza Rojo, aseguraba públicamente que temía por su vida.
En horas recientes, durante un evento en Soledad de Graciano Sánchez, se acercó al gobernador Ricardo Gallardo Cardona para estrecharle la mano, abrazarlo e incluso pedirle un video con un saludo para sus familiares.
En junio, Meza Rojo denunció un ataque armado contra la vivienda de su madre y responsabilizó públicamente al gobernador Ricardo Gallardo Cardona y a la senadora Ruth González Silva de cualquier daño que pudiera sufrir él, su familia o sus colaboradores.
Las acusaciones alcanzaron difusión nacional y derivaron en la intervención de autoridades y mecanismos de protección para periodistas.
Por eso llamó la atención lo ocurrido ahora. El mismo Antonio Meza que semanas atrás decía sentirse perseguido, ahora buscó un encuentro con el gobernador al que había señalado públicamente.
La disculpa abre una pregunta inevitable. Si las acusaciones eran tan graves, ¿qué ocurrió para que ahora se acerque a estrechar la mano de Gallardo?



