Fue hasta ayer jueves cuando el gobernador Ricardo Gallardo confirmó que durante el ataque armado en el que murieron tres elementos de la Guardia Civil Estatal explotó un vehículo que transportaba combustible. Sin embargo, dijo que aún no se sabe si se trataba de «huachicol» y tampoco precisó qué tipo de unidad era ni cuántos litros llevaba.
El ataque ocurrió el domingo en la comunidad de Cerritos, perteneciente a la delegación La Pila, en la capital potosina. El saldo fue de tres policías estatales asesinados. Eran una mujer y dos hombres.
Al explicar lo ocurrido, el mandatario señaló que, de acuerdo con la información de la Fiscalía, el vehículo transportaba combustible, lo que provocó un importante derrame tras la explosión. No obstante, indicó que todavía no se ha determinado si el combustible era de procedencia ilegal.
Gallardo también rechazó que se hubiera tratado de un «coche bomba». Sin embargo, confirmó que autoridades federales ya participan en las investigaciones para determinar si el caso está relacionado con el tráfico de hidrocarburos.
Sobre los avances del caso, el único detenido hasta ahora es el conductor del vehículo que explotó. Además, el gobernador aseguró que ya existen órdenes de aprehensión contra otras cuatro personas presuntamente involucradas en el ataque.
La declaración del gobernador se dio hasta ayer jueves, cuatro días después de la agresión. Desde el mismo domingo circulaban versiones sobre la explosión de un vehículo durante el enfrentamiento, pero las autoridades no habían confirmado esa información de manera oficial.
Con este hecho, ya son cuatro los ataques mortales contra elementos de la Guardia Civil Estatal registrados en lo que va del año en San Luis Potosí.



