A más de un año del arranque formal del proceso electoral de 2027, la posibilidad de una alianza entre los principales partidos de oposición prácticamente quedó descartada. PAN y Movimiento Ciudadano dejaron claro que competirán por separado, privilegiando sus propios proyectos políticos.

Desde Acción Nacional, el diputado Rubén Guajardo respaldó la postura de la dirigencia nacional al asegurar que el PAN irá solo y que no contempla coaliciones con otras fuerzas políticas. Incluso defendió la importancia de fortalecer la identidad del partido por encima de cualquier acuerdo electoral.

La respuesta de Movimiento Ciudadano fue igual de contundente. Marco Antonio Gama rechazó un bloque opositor y aseguró que esa idea «suena más a un sueño guajiro», al insistir en que las alianzas solo tienen sentido cuando existe un proyecto de gobierno en común y no únicamente un acuerdo para competir en las urnas.

Las declaraciones dejan ver que la oposición no solo llegará dividida al proceso electoral, sino que además comienza a marcar distancia entre sus propios actores desde ahora. Mientras cada partido apuesta por crecer por su cuenta, la falta de acuerdos podría convertirse en uno de los principales obstáculos para competir con fuerza frente al bloque oficialista en 2027.