La Contraloría Autónoma del Agua de la Huasteca Potosina acusó que el Gobierno federal cedió a presiones de Estados Unidos para ampliar la producción de hidrocarburos mediante fracking y, por ello, exigió a la presidenta Claudia Sheinbaum cancelar definitivamente cualquier proyecto relacionado con esa técnica y replantear la política energética del país.

Durante el 6º Foro Regional No al Fracking, realizado en la comunidad de Chiquinteco, municipio de Tampamolón Corona, la organización sostuvo que esa presión externa mantiene una política energética que privilegia la extracción petrolera, pese al rechazo de los pueblos indígenas y a los

riesgos que representa para el agua, la salud y el territorio.

También aseguró que las voces que cuestionan el fracking han sido desplazadas, mientras predominan especialistas que respaldan la fracturación hidráulica y minimizan sus impactos ambientales y sociales.

Ante ese escenario, la Contraloría demandó a Sheinbaum abandonar cualquier proyecto basado en esa técnica, dar un giro a la política energética nacional y garantizar el derecho de las comunidades indígenas a decidir sobre sus territorios.

La organización afirmó que las comunidades de la Huasteca han dejado claro su rechazo al fracking mediante asambleas, pronunciamientos y otras acciones colectivas, por lo que insistir en esos proyectos significaría ignorar su voluntad e imponer un modelo extractivo que amenaza su territorio.

Finalmente, advirtió que mantener una política energética condicionada por presiones externas profundizaría el conflicto con los pueblos indígenas y pondría en riesgo uno de los principales patrimonios de la región, el agua.