Los llamados «sicarios de la desinformación», pseudoperiodistas que publican por consigna para difamar o tergiversar hechos, así como cuentas anónimas que difunden información sin identificarse ni sustentarla con datos verificables, han sido señalados como uno de los principales problemas que deberá atender la nueva regulación sobre inteligencia artificial en San Luis Potosí.
A ello se suman quienes, aun mostrando su identidad, se limitan a apropiarse de publicaciones elaboradas por medios que sí realizan un trabajo periodístico con rigor y verificación, e incluso en algunos casos las alteran o descontextualizan para cambiar su sentido. También se cuestiona la existencia de espacios digitales que utilizan publicaciones con fines de presión para obtener convenios de publicidad oficial o privada, una práctica señalada como una forma de chantaje o extorsión.
Con ese planteamiento, la derogación de la llamada Ley Serrano dio paso a la elaboración de un nuevo marco legal para equilibrar la libertad de expresión, el combate a la desinformación y la responsabilidad de las plataformas digitales.
Durante el Primer Encuentro Estatal por los Derechos Humanos y la Inteligencia Artificial, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona afirmó que las noticias falsas afectan a toda la sociedad, por lo que las empresas propietarias de las redes sociales también deben asumir responsabilidades sobre el contenido generado con inteligencia artificial.
Entre las propuestas destacó la creación de un Sistema Estatal de Periodistas para reconocer el ejercicio profesional y diferenciar a los medios establecidos de quienes difunden información sin responsabilidad editorial.
El presidente de El Colegio de San Luis, David Vázquez, aclaró que no se trata de un mecanismo de control, sino de una herramienta impulsada por los propios periodistas.
La investigadora de la UASLP, Lizy Navarro Zamora señaló que la derogación representa una oportunidad para construir una legislación basada en derechos humanos y estándares internacionales. También propuso transparentar el uso de inteligencia artificial en los contenidos periodísticos, crear un organismo autónomo para periodistas y fortalecer la alfabetización digital como una herramienta para que la ciudadanía identifique información falsa y contenidos manipulados.



