Mientras el Gobierno Federal aún no define el futuro del fracking en México, Petróleos Mexicanos (PEMEX) ya inició gestiones ante ayuntamientos de la Huasteca Potosina para obtener autorizaciones relacionadas con el uso y resguardo de explosivos, denunció la Contraloría Autónoma del Agua de la Huasteca Potosina (CAAHP).

La organización afirmó que la empresa renovó para 2026 un permiso de la Secretaría de la Defensa Nacional que autoriza el manejo de 190 toneladas de explosivos, además de cordón detonante, iniciadores y otros materiales. Según la denuncia, las solicitudes ya llegaron a San Antonio, Tanlajás y Ébano, y forman parte de un plan que contempla acciones en al menos 17 municipios de la región.

La CAAHP sostuvo que estos movimientos contradicen el proceso anunciado por la presidenta de México para que un comité de especialistas determine la viabilidad del fracking y cuestionó que PEMEX avance antes de que exista una resolución oficial.

Ante ello, emitió una «alerta máxima» y llamó a comunidades indígenas, productores, organizaciones civiles y autoridades municipales a rechazar cualquier autorización relacionada con estos trabajos. También pidió a los cabildos negar cambios de uso de suelo e impedir la instalación de infraestructura vinculada a la explotación de hidrocarburos.

Finalmente, exigió al Gobierno Federal detener las gestiones de PEMEX y respetar la decisión de las comunidades que mantienen su rechazo al fracking en la Huasteca Potosina.