Gobierno del Estado y Ayuntamiento de la capital volvieron a exhibir públicamente sus diferencias a propósito de los Fan Fest organizados para seguir el arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026.
Lo que debía ser una celebración para los aficionados terminó convertido en un nuevo episodio de desencuentros políticos. La Plaza de Fundadores, considerada inicialmente como sede de actividades mundialistas, quedó descartada luego de que surgieran advertencias sobre posibles riesgos estructurales. Ante ello, el Gobierno estatal decidió mover su evento al Estadio Libertad Financiera.
El Ayuntamiento, por su parte, trasladó sus actividades a Plaza del Carmen, aunque el cambio de sede no evitó que afloraran nuevamente los reproches entre ambas administraciones.
El alcalde Enrique Galindo acusó obstáculos para acceder a infraestructura necesaria para sus eventos, mientras que desde otros frentes se cuestionó la ausencia de trámites y solicitudes formales relacionadas con las actividades promovidas por el Gobierno estatal.
Al final, mientras miles de potosinos se preparaban para disfrutar el inicio del Mundial, las autoridades parecían más concentradas en marcar territorio político que en ofrecer una organización coordinada. Una vez más, un evento de interés público terminó evidenciando la incapacidad de los gobiernos para trabajar juntos, incluso cuando se trata de una fiesta deportiva que debería unir a la ciudad.



