Las comunidades indígenas náhuatl y tének de la Huasteca potosina acordaron no respaldar electoralmente a partidos o candidatos que promuevan proyectos extractivos y anunciaron la creación de una red regional de comunicación y defensa jurídica para responder ante cualquier intento de exploración o explotación de hidrocarburos y minerales en sus territorios.

Durante reuniones realizadas en Tancanhuitz y San Antonio, representantes y autoridades comunitarias aprobaron 11 acuerdos encaminados a fortalecer la defensa del territorio, el agua y los derechos colectivos de los pueblos indígenas.

Entre las principales decisiones se encuentra la negativa a otorgar consentimiento para actividades relacionadas con gas, petróleo o minería, la exigencia al Gobierno Federal de prohibir por ley el fracking y la minería a cielo abierto, así como el rechazo a consultas que consideren simuladas o realizadas sin la aprobación de las asambleas comunitarias.

Las comunidades también acordaron impedir de forma pacífica el ingreso de empresas o personal técnico que realice estudios vinculados a proyectos extractivos y reiteraron su demanda de que se reconozca su derecho a elegir autoridades municipales mediante sus sistemas normativos internos.

Las movilizaciones contra el fracking en la Huasteca potosina se mantienen activas desde marzo y, de acuerdo con los organizadores, continuarán en distintos municipios de la región.