La relación entre el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de San Luis Potosí volvió a generar controversia luego de que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona calificara como “berrinchudo” al alcalde Enrique Galindo Ceballos por señalar presuntos retrasos en la autorización de proyectos municipales.
La polémica se centra principalmente en el paso a desnivel de El Saucito, una de las obras prioritarias para la administración capitalina y que permanece pendiente de diversas validaciones estatales.
En respuesta a las declaraciones del mandatario estatal, Galindo afirmó que continuará insistiendo en la gestión de los proyectos para la ciudad. “Voy a seguir siendo berrinchudo por las obras de San Luis”, declaró el alcalde, quien sostuvo que algunos trámites y observaciones emitidos por la Contraloría General del Estado han retrasado el avance de obras enviadas para revisión desde marzo pasado.
El edil explicó que entre los requerimientos solicitados para el proyecto de El Saucito se encuentran documentación relacionada con inmuebles cercanos y aspectos vinculados con la participación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pese a que, aseguró, ya existían dictámenes previos sobre el tema.
Galindo señaló que la demora en la emisión de observaciones y respuestas podría afectar los tiempos de ejecución de diversas obras municipales, aunque descartó atribuir los retrasos a una persecución o bloqueo político por parte del Gobierno estatal.
Por su parte, Gallardo minimizó los señalamientos y sostuvo que las revisiones forman parte de los procedimientos administrativos normales que deben cumplir los proyectos antes de recibir autorización.
La discusión ocurre en un contexto donde el Ayuntamiento ha informado que únicamente dos de las veinte obras propuestas han sido liberadas para iniciar procesos de licitación, situación que ha generado cuestionamientos sobre los tiempos de validación de los proyectos.
El caso de El Saucito ha cobrado especial relevancia debido a los compromisos establecidos con vecinos de la zona para concluir los trabajos antes de las fiestas patronales previstas para febrero de 2027.
Aunque ambas partes han evitado hablar de una confrontación directa, el intercambio de declaraciones refleja diferencias sobre el manejo y supervisión de la obra pública en la capital potosina



