La posible utilización de Plaza de Fundadores como sede de actividades relacionadas con el Mundial 2026 generó un nuevo diferendo entre el Ayuntamiento de San Luis Potosí y el Gobierno del Estado, ahora enfocado en las condiciones estructurales y de seguridad del espacio público.
La controversia surgió luego de que la Coordinación Estatal de Protección Civil advirtiera sobre presuntos riesgos derivados del estado de la plancha y de la ausencia de estudios técnicos recientes que avalen la resistencia del inmueble para eventos de alta concentración. La dependencia señaló que, hasta el momento, no existe un dictamen actualizado que garantice plenamente la seguridad del sitio ante grandes aforos.
En respuesta, el alcalde Enrique Galindo Ceballos defendió la viabilidad de Plaza de Fundadores para actividades vinculadas al Mundial, aunque aclaró que cualquier evento se realizaría bajo estrictos controles de acceso, aforo limitado y con respaldo de estudios especializados en materia estructural y de protección civil.
El edil sostuvo que el Ayuntamiento no permitirá actividades masivas sin contar previamente con la validación técnica correspondiente, además de asegurar que el espacio puede operar de manera segura siempre que se respeten las medidas establecidas por las autoridades y expertos.
El intercambio de posturas evidenció diferencias entre ambas instancias de gobierno respecto a la planeación de uno de los proyectos de mayor exposición internacional para la capital potosina rumbo a la Copa del Mundo de 2026.
Más allá de la discusión técnica, el tema también refleja la presión política y operativa que implicará la organización de eventos relacionados con el Mundial, donde las decisiones deberán equilibrar aspectos como imagen urbana, promoción turística y seguridad pública para evitar incidentes o costos políticos innecesarios.
Hasta ahora, ninguna de las autoridades ha informado una fecha para la emisión de nuevos estudios o dictámenes definitivos sobre las condiciones estructurales de Plaza de Fundadores.


