Miles de docentes enfrentan un incremento en el pago del Impuesto Sobre la Renta debido a un cambio en los criterios fiscales que ahora consideran la totalidad de sus ingresos, incluyendo bonos, compensaciones y prestaciones.

Durante años, muchos maestros han recibido ingresos a través de dos vías, el salario base federal y pagos adicionales por parte del estado. Sin embargo, el Servicio de Administración Tributaria comenzó a integrar todos estos conceptos para efectos fiscales, lo que elevó el monto de impuestos a pagar.

El principal impacto se da en aquellos docentes cuyos ingresos anuales superan los 400 mil pesos al sumar ambas nóminas, lo que los coloca en un rango más alto de tributación.

El titular de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado, Juan Carlos Torres Cedillo, confirmó el aumento en la carga tributaria y explicó que se debe a un ajuste en la forma en que se calculan los impuestos.

Señaló que anteriormente algunos bonos no eran considerados dentro del cálculo del impuesto, pero ahora sí están siendo incluidos, lo que incrementa el monto final.

Ante esta situación, el gobierno estatal propuso un subsidio para reducir el impacto económico en los docentes, con el objetivo de que el pago adicional sea mínimo. Esta medida busca atender la inconformidad generada entre el magisterio.

El funcionario explicó que la situación deriva de la existencia de dos patrones, la federación que cubre el salario base y el estado que paga ingresos adicionales. Aunque no se trata de una irregularidad, la suma de ambos ingresos ahora se refleja en una mayor carga fiscal.

Pese a ello, entre los docentes persiste el descontento, principalmente por la falta de información previa sobre cómo se integrarían sus ingresos ante la autoridad fiscal.

Autoridades estatales calificaron el problema como un desfase administrativo y aseguraron que ya se están tomando medidas para resolverlo.

La situación ha abierto el debate sobre si se trata únicamente de un ajuste fiscal o de un cambio que, al transparentar los ingresos, termina generando un impacto económico directo en los trabajadores de la educación.