La preocupación por posibles proyectos de fractura hidráulica, conocida como fracking, se ha colocado en el centro de la agenda indígena en la Huasteca potosina, donde autoridades comunitarias están convocando a una reunión regional para abordar la defensa del territorio y la libre determinación.
El encuentro se realizará el martes 21 de abril de 2026 en la galera de Chacana, en el municipio de Tancanhuitz, con la participación de comisariados ejidales, jueces auxiliares, delegados y consejeros indígenas.
Uno de los temas prioritarios será la amenaza de explotación de gas y petróleo mediante fracking en la región, una técnica que ha generado creciente rechazo entre comunidades indígenas y organizaciones civiles debido a sus impactos ambientales y sociales.
Días antes, el Observatorio Indígena Mesoamericano advirtió que el impulso a esta práctica, respaldado por legisladores de distintos partidos, podría vulnerar derechos fundamentales de los pueblos originarios. En su posicionamiento, firmado por Juan Felipe Cisneros Sánchez, se señala que el fracking pone en riesgo el acceso al agua, la salud y el equilibrio ambiental en territorios indígenas. Además, el organismo subrayó que no se ha garantizado el derecho a una consulta previa, libre e informada, como lo establece el Convenio 169 de la OIT, ni se están respetando principios constitucionales relacionados con los derechos indígenas.
La reunión regional prevista para el próximo martes en Tancanhuitz busca no solo informar sobre los riesgos asociados a estos proyectos extractivos, sino también fortalecer la organización comunitaria para la defensa del territorio y analizar vías legales para frenar posibles afectaciones.
Durante el encuentro, también se contará con asesoría de instancias como la Defensoría del Tribunal Electoral y la Defensoría Pública, con el objetivo de acompañar a las comunidades en la protección de sus derechos.
Los organizadores hicieron un llamado a la participación activa, al considerar que el avance de proyectos como el fracking representa un punto crítico para el futuro de la Huasteca y sus pueblos originarios.


