El Partido Acción Nacional (PAN) en San Luis Potosí endureció su postura política rumbo al proceso electoral de 2027 y decidió pasar a la ofensiva frente a Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), en medio de cuestionamientos sobre el desempeño de sus legisladores.

La dirigente estatal panista, Verónica Rodríguez Hernández, rechazó las críticas por el bajo rendimiento legislativo de su bancada y sostuvo que el problema no radica en la falta de productividad, sino en un sistema que, aseguró, está cerrado a cualquier iniciativa que no provenga del oficialismo.

De acuerdo con la líder del PAN, la mayoría legislativa encabezada por Morena actúa como un “muro” que impide el avance de propuestas de la oposición, con el respaldo de diputados afines al Partido Verde Ecologista de México en San Luis Potosí.

“Respeto mucho el trabajo de todos los legisladores. Sé que no es fácil con este gobierno de Morena, con el oficialismo, que tiene la instrucción precisa de no dejar pasar ninguna iniciativa de ningún legislador que no forme parte de su bloque”, afirmó.

El señalamiento marca un giro en la narrativa del panismo local. En lugar de centrarse en responder a los datos que evidencian baja presentación de iniciativas o inasistencias, el partido busca posicionar la idea de que la oposición enfrenta un bloqueo sistemático dentro del Congreso.

Desde esta óptica, el escaso avance legislativo no sería consecuencia de ineficiencia interna, sino de un diseño político que limita incluso la discusión de propuestas. Rodríguez Hernández insistió en que esta situación refleja “lo difícil que es ser oposición en tiempos del autoritarismo”.

Además de cuestionar al gobierno federal, el PAN dirigió sus críticas hacia los legisladores potosinos que integran la mayoría oficialista, principalmente de Morena y el PVEM, a quienes responsabiliza de sostener lo que califican como un cerco legislativo.

En este contexto, el partido perfila una estrategia más confrontativa de cara al próximo ciclo electoral. La dirigencia dejó claro que el PAN competirá sin alianzas en 2027, marcando distancia de la lógica de coaliciones que predominó en procesos recientes.

Con este posicionamiento, el panismo potosino no solo redefine su papel como oposición, sino que también abre un nuevo frente político en el estado, apostando por una ruta en solitario frente al bloque oficialista.