La violencia en las carreteras del Altiplano potosino volvió a encender las alertas tras un nuevo ataque contra un autobús de pasajeros, previo al fin de semana. El autobús iba rumbo a Mazatlán, y la agresión ocurrió en el tramo de la capital potosina hacia Salinas de Hidalgo. De acuerdo con testimonios, sujetos armados intentaron obligar a la unidad a detenerse, lanzando proyectiles y provocando que varios vidrios estallaran, lo que generó pánico entre los viajeros. El conductor logró evadir la agresión al no detener la marcha y refugiarse en una gasolinera donde los pasajeros pidieron auxilio. Aunque no hubo heridos graves sí se reportaron crisis nerviosas y lesiones menores, además de varias horas de espera para poder continuar el viaje.

Este hecho se suma a otro ataque reciente en la carretera federal 57, a la altura de El Huizache en Matehuala, donde hombres armados dispararon armas de fuego contra un autobús, hiriendo al conductor quien aun así logró seguir manejando hasta poner a salvo a los pasajeros.

La situación se agrava con otros hechos de alto impacto en la misma región, como el secuestro de siete trabajadores electricistas, quienes semanas atrás fueron privados de la libertad por un grupo criminal con fines de reclutamiento forzado y posteriormente liberados gracias a la sobre mediatización del caso.

Pese a la reiteración de estos episodios en uno de los corredores más transitados del estado, no existe hasta ahora un posicionamiento firme ni acciones claras por parte de las autoridades, lo que evidencia la falta de control y deja en incertidumbre a quienes transitan por estas rutas.