En plena Semana Santa, la zona metropolitana de San Luis Potosí enfrenta una creciente inconformidad ciudadana por la falta de agua potable, mientras el organismo operador Interapas mantiene el envío regular de recibos y las autoridades anuncian sanciones por desperdicio.
Durante este Jueves Santo, habitantes de diversas colonias salieron a las calles para manifestarse ante lo que califican como un problema recurrente: el desabasto de agua en sus viviendas. Los inconformes señalan que, pese a no contar con suministro, continúan recibiendo cobros puntuales por el servicio.
La situación se agrava debido a la necesidad de contratar pipas particulares, cuyo costo puede alcanzar hasta 300 pesos por carga. Este gasto, denuncian, no sustituye el pago oficial, por lo que terminan cubriendo un doble costo sin garantía de acceso al recurso.
En paralelo, autoridades municipales han informado que reforzarán la vigilancia de cara al Sábado de Gloria, con el objetivo de evitar el desperdicio de agua. El operativo contempla recorridos, llamados de atención y, en casos reincidentes, la aplicación de sanciones económicas.
De acuerdo con la normativa vigente, las multas por desperdiciar agua pueden ir de aproximadamente 500 a más de 2,300 pesos, dependiendo de la gravedad de la falta.
El contraste entre ambas situaciones ha generado críticas entre la población. Mientras en algunas zonas no hay suministro, en otras se advierte sobre castigos por uso indebido, lo que ha sido señalado como una medida descontextualizada frente a la crisis actual.
Hasta el momento, no se ha informado sobre acciones concretas para resolver de fondo el problema del desabasto, que vecinos consideran cada vez más frecuente en la capital potosina.


