La falta de comunicación entre autoridades estatales y municipales quedó al descubierto tras los recientes hechos que han sacudido la percepción de seguridad en el municipio, donde en menos de una semana se registraron la desaparición de siete electricistas y la detención del director de la Policía Municipal.
El secretario general de Gobierno, Guadalupe Torres Sánchez, reconoció que no ha existido diálogo con el alcalde Raúl Ortega Rodríguez para atender la situación, lo que refleja un vacío de coordinación en un momento que exige respuestas inmediatas.
Sobre la detención del mando policiaco, el funcionario se limitó a señalar que existe una investigación en curso y que serán las autoridades correspondientes las que determinen si hay responsabilidades penales, evitando profundizar en el caso.
Más allá de este hecho, Torres Sánchez advirtió que el problema es de fondo y tiene que ver con debilidades persistentes en las corporaciones municipales, especialmente en los filtros de ingreso y permanencia de los elementos. Señaló que desde el estado se ha insistido en la aplicación de evaluaciones de control y confianza como requisito indispensable para ejercer funciones de seguridad pública.
El funcionario también destacó que se han realizado inversiones en patrullas, uniformes y equipamiento, aunque los recientes acontecimientos ponen en evidencia que el fortalecimiento material no ha sido suficiente para garantizar un desempeño adecuado de las corporaciones.
Finalmente, sostuvo que la gobernabilidad no está en riesgo en la entidad. Sin embargo, la coincidencia de hechos graves y la ausencia de coordinación entre niveles de gobierno delinean un escenario complejo que pone en entredicho la efectividad de la estrategia de seguridad en el municipio.


