El esquema de pensiones de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) se encuentra en el centro del debate público, luego de que surgieran cuestionamientos sobre los beneficios que reciben exrectores, en contraste con las necesidades presupuestales de la institución.
El rector de la universidad, Alejandro Zermeño Guerra, defendió el sistema al asegurar que se trata de un modelo “sano”, que cumple con la normatividad vigente y que cuenta con el aval de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
No obstante, las críticas se han centrado en los montos de algunas pensiones, considerados elevados frente a las carencias que enfrentan diversas facultades, lo que ha generado un debate sobre la pertinencia y equidad del esquema.
En este contexto, el diputado Héctor Serrano Cortés ha sido una de las voces que ha cuestionado el sistema. Ante ello, el rector respondió descalificando los señalamientos al señalar que el legislador no es egresado de la institución ni originario del estado, lo que ha sido interpretado como un desvío del tema central.
El debate se desarrolla en paralelo a la agenda nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, orientada a revisar y reducir privilegios en distintos sectores del servicio público, incluyendo sistemas de pensiones.
Especialistas y sectores críticos han señalado que, más allá de su legalidad, el tema plantea cuestionamientos sobre la justicia y sostenibilidad del modelo, particularmente en una institución pública que enfrenta retos financieros y académicos.


