Una celebración religiosa en la comunidad de Contreras terminó en tragedia luego de que una explosión de pirotecnia provocara la muerte de al menos dos personas, varios heridos de gravedad y daños materiales en la iglesia del lugar.
El incidente ocurrió durante los festejos patronales, cuando una chispa alcanzó el material almacenado para la quema de un castillo, lo que desató una reacción en cadena. En cuestión de segundos, el lugar se llenó de humo, gritos y confusión, mientras los asistentes intentaban ponerse a salvo.
Cuerpos de emergencia acudieron de inmediato para atender la situación y trasladaron a los lesionados a hospitales cercanos. La zona fue acordonada para facilitar las labores de rescate y evitar mayores riesgos.
Tras el siniestro, el secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, señaló que el Ayuntamiento tiene una responsabilidad directa en los hechos, al ser la autoridad encargada de supervisar y autorizar las condiciones de seguridad en este tipo de celebraciones. Indicó que es necesario priorizar la integridad de la población por encima de las tradiciones.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos del uso de pirotecnia en eventos multitudinarios, no solo por accidentes como el ocurrido, sino también por sus efectos en la salud de personas vulnerables y animales, por lo que llamó a reforzar la coordinación entre autoridades, organizadores e instituciones religiosas.
El Ayuntamiento informó que ya se iniciaron las investigaciones para deslindar responsabilidades y adelantó que se analizará la posibilidad de endurecer las medidas de control o incluso prohibir el uso de fuegos artificiales en futuras festividades.
El hecho ha reavivado el debate entre la preservación de las tradiciones y la necesidad de garantizar la seguridad, en un contexto donde el manejo de pólvora continúa representando un riesgo latente en celebraciones comunitarias.


