La aparición de casos de miasis por gusano barrenador en la región no solo ha encendido las alertas sanitarias, sino que ha puesto en evidencia la escasa concientización de la población, reconoció el alcalde Mauricio Andrade Merchán.
El edil subrayó que, a pesar de la gravedad del problema, la respuesta ciudadana ha sido mínima. Señaló que incluso tras confirmarse un caso en una mujer del ejido El Chino, quien sufrió la amputación de una pierna a causa de la infección, la población no ha mostrado interés en informarse ni en participar en las acciones preventivas.
Como ejemplo, mencionó la reciente convocatoria a una reunión informativa sobre los riesgos del gusano barrenador y las medidas de prevención, la cual registró una asistencia prácticamente nula, lo que calificó como un reflejo preocupante de desinterés social.
El caso fue atendido inicialmente en Ciudad Valles y derivó en la intervención de la Jurisdicción Sanitaria número cinco, que implementó un cerco sanitario para contener posibles contagios. Sin embargo, las autoridades enfrentan dificultades para reforzar las acciones preventivas debido a la falta de participación de los habitantes.
Andrade Merchán advirtió que uno de los aspectos más inquietantes es que la comunidad afectada no se caracteriza por la actividad ganadera, lo que abre interrogantes sobre la vía de contagio. A esto se suma que ya existían antecedentes del parásito en animales en la región.
Finalmente, el alcalde insistió en la urgencia de que la ciudadanía asuma un papel activo, al advertir que el gusano barrenador ha dejado de ser un problema exclusivo del sector pecuario y puede representar un riesgo creciente para la salud humana si no se atiende con responsabilidad.


