Prestadores de servicios turísticos de la Huasteca Potosina han manifestado su preocupación por posibles focos de contaminación en algunos ríos y parajes naturales de la región, al asegurar que en los últimos años han detectado casos de infecciones entre trabajadores del sector e incluso entre visitantes. Entrevistados vinculados al turismo de aventura señalaron que los problemas más frecuentes que han observado son infecciones en los oídos, irritaciones en la piel y otros padecimientos que, aseguran, aparecen después de realizar actividades en cascadas, ríos y cuevas.

Uno de los entrevistados explicó que entre las afectaciones más comunes se encuentran infecciones en el oído tras recorridos en sitios como las cascadas de Micos. También mencionó casos de lesiones cutáneas en guías que han tenido contacto con zonas donde habitan murciélagos, ya que el polvo generado por sus heces, conocido como guano, puede provocar reacciones o infecciones en algunas personas. Incluso relató que en un caso un guía presentó llagas y ampollas en distintas partes del cuerpo después de un recorrido en un área natural.

Los entrevistados afirmaron que han hecho observaciones y reportes ante autoridades sanitarias para que se realicen análisis de la calidad del agua en distintos puntos de la región. Sin embargo, aseguran que los resultados oficiales generalmente descartan la presencia de contaminantes. A pesar de ello, quienes trabajan diariamente en estos lugares aseguran que han notado cambios visibles en el agua, como espuma o tonalidades verdosas que consideran inusuales para un río en buenas condiciones.

Según otra entrevistada del sector de turismo de aventura, no existe una confirmación científica sobre el origen de todas las infecciones, pero entre los prestadores de servicios se ha señalado la posibilidad de que influyan descargas de drenaje, residuos urbanos o actividades industriales que terminan en los ríos. También indicaron que estas condiciones se observan con mayor frecuencia en algunos parajes de la región, entre ellos zonas cercanas a Tamul, Micos, El Meco y partes de Tamasopo.

En medio de estas preocupaciones, algunos trabajadores del sector recordaron de forma reservada el reciente fallecimiento de un guía turístico que permaneció hospitalizado varias semanas tras padecer una enfermedad de origen no determinado. Aunque no existe una versión oficial que relacione el caso con las condiciones de los ríos o cuevas de la región, los entrevistados coincidieron en que es necesario fortalecer los monitoreos sanitarios y realizar estudios más exhaustivos para garantizar la seguridad tanto de los prestadores de servicios como de los visitantes que acuden a la Huasteca Potosina.