Más de 500 representantes de comunidades indígenas náhuatl y tének participaron en el Tercer Foro Regional “No al fracking; en defensa del territorio, el agua y la vida”, realizado en Axtla de Terrazas, donde reafirmaron su exigencia de prohibir la fracturación hidráulica contemplada en el Plan Estratégico 2025-2035 de PEMEX. Antes del inicio de las actividades se llevó a cabo una ceremonia del agua a orillas del río Axtla, como acto simbólico de defensa del recurso hídrico y del territorio.
Durante el encuentro se realizó un recuento de antecedentes desde la reforma energética de 2013 y la Ley de Hidrocarburos de 2014, así como del Plan Quinquenal 2015-2018, y se recordó el anuncio del expresidente Andrés Manuel López Obrador de no permitir el fracking durante su administración. Los asistentes señalaron que el nuevo plan de la empresa productiva del Estado reabre la posibilidad de aplicar esta técnica en la cuenca Tampico-Misantla, lo que motivó la organización de estos foros en la región.
Autoridades ejidales, comisariados comunales, delegados y representantes civiles de municipios como Xilitla, Tamazunchale, Ciudad Valles, Aquismón y Tancanhuitz acordaron impulsar actas comunitarias y de cabildo para manifestar formalmente el rechazo al cambio de uso de suelo para actividades de exploración y extracción mediante fracturamiento hidráulico. Asimismo, plantearon gestionar ante el Congreso de la Unión una reforma al artículo 27 constitucional para prohibir esta práctica en el país.
En el foro participaron especialistas como el geólogo Luca Ferrari y el economista Andrés Barreda Marín, quienes expusieron los impactos socioambientales y los altos costos económicos del fracking. También se compartieron testimonios de afectaciones en otras regiones del país, particularmente en Veracruz, donde se denunciaron daños a cuerpos de agua, salud pública y producción agrícola.
Finalmente, los asistentes coincidieron en la necesidad de transitar hacia energías renovables como la solar, eólica e hídrica, y acordaron fortalecer la articulación regional mediante la creación de asociaciones intercomunitarias y alianzas nacionales e internacionales para la defensa del agua y el territorio frente a proyectos extractivos.
