En el corazón de la Huasteca Potosina, las calles, los altares y los panteones se llenan nuevamente de color, aroma y tradición con la llegada del Xantolo, la celebración más emblemática de esta región, proclamada en 2008 por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

“Por nuestra cultura, por conocer lo más apegado posible a lo que son nuestras tradiciones… te nace, crece y lo sigues trabajando hasta que aquí sigues después de 30 años”, comparte Carmen, integrante de un grupo de danza folklórica originaria de Ciudad Valles, mientras se prepara para una presentación que honra la memoria de los difuntos.

En esta tierra huasteca, los portales simbólicos se abren para el reencuentro entre los vivos y las almas purificadas. La festividad se convierte en una experiencia espiritual única, acompañada de música, danzas y aromas que invocan a los antepasados.

Las ofrendas son el lenguaje del amor eterno: flores, veladoras, copal, pan y platillos típicos como el zacahuil, preparado con masa, manteca, chiles y carne. “Mi mamá estuvo cincuentaicinco años, yo tengo treintaiuno aquí… éste es el platillo, y la carne va arriba… está muy rico, muy rico”, dice la señora Regalado mientras sirve con orgullo una porción del tradicional tamal gigante.

El Xantolo no solo atrae a los pobladores locales, sino también a visitantes nacionales y extranjeros. “Nosotros somos enamorados de la comida mexicana; veníamos a conocer la cultura de la Huasteca Potosina y de San Luis Potosí, y bueno, impregnarnos de la cultura del Día de Muertos”, comenta Gonzalo, turista español maravillado por la riqueza de la celebración.

Algunas representaciones viajan desde las comunidades huastecas hasta la capital potosina, donde el Centro Histórico se transforma en un escenario vivo del sincretismo entre la cosmovisión indígena y la fe católica.

“Regularmente uno viaja más lejos para ver algo así, y está tan cerca y tan bonito que no lo esperaba”, expresa Paola, visitante de Monterrey, mientras recorre los altares instalados frente a los templos coloniales.

Miriam, también de Nuevo León, resume la emoción que despierta esta fiesta: “Yo creo que es fenomenal la entrada, lo que es el arco triunfal, las exposiciones… esto no se ve igual en el norte”.

El Xantolo, palabra derivada del latín Sanctorum, es más que una celebración: es un diálogo entre la vida y la muerte, entre lo terrenal y lo divino: De la Huasteca para el mundo.