Este lunes se cumplen tres meses desde la desaparición de Paul Jonathan Brown, ciudadano estadounidense de 72 años y residente en la zona Media de San Luis Potosí, sin que hasta el momento las autoridades hayan informado más detalles sobre su búsqueda

Brown fue visto por última vez el 20 de julio, en el municipio de Villa Juárez, donde vivía y administraba el refugio canino “Ladridos de Esperanza”, fundado por él hace tres años. Su ausencia fue reportada por uno de sus trabajadores, cuando el hombre no regresó a su domicilio.

Desde entonces, la Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene activa la ficha de búsqueda y la investigación correspondiente, aunque sin resultados concluyentes.

En su última declaración pública, la titular de la FGE, María Manuela García Cázares, informó que existen “avances discretos” en las pesquisas, pero reconoció que el paradero del extranjero continúa sin esclarecerse.

“Tenemos avances en las investigaciones, pero aún no lo tenemos localizado… de hecho, la Embajada de Estados Unidos nos pidió información y nosotros se la proporcionamos”, declaró García Cázares.

El caso cobró mayor relevancia a principios de septiembre, tras el hallazgo de restos óseos en un predio particular cercano a la cabecera municipal de Villa Juárez. El colectivo “Voz y Dignidad por los Nuestros” denunció que en el sitio podrían existir inhumaciones clandestinas de al menos cuatro personas.

Las autoridades informaron que los restos fueron enviados a laboratorio para su análisis, pero hasta la fecha no se ha confirmado si alguno corresponde a Paul Jonathan Brown.

La fiscal García Cázares reiteró que ninguna línea de investigación ha sido descartada, y que la institución continúa con los procedimientos forenses y las diligencias necesarias para esclarecer el caso.