Las fuertes lluvias que han azotado a la Huasteca Potosina en los últimos días han dejado miles de familias damnificadas. Las autoridades locales y estatales continúan realizando censos para determinar el número total de personas y viviendas afectadas por las inundaciones.

El nivel de los ríos y arroyos en la región se mantiene en niveles críticos, y continúa elevándose debido a los escurrimientos provenientes de la presa Zimapán -ubicada en el vecino estado de Hidalgo- la cual comenzó a desfogarse desde la noche del jueves.

En las últimas 24 horas, más de mil familias han evacuado sus viviendas para refugiarse en albergues temporales o en casas de parientes. Hasta este viernes, se han habilitado más de sesenta refugios en la zona.

La Secretaría de la Defensa Nacional activó el Plan DN-III, desplegando a más de doscientos elementos del Ejército y la Guardia Nacional en municipios de la Huasteca Sur. Varias comunidades rurales permanecen incomunicadas o bajo el agua.

Los municipios con mayores afectaciones son Tamazunchale, Axtla, Matlapa, San Martín Chalchicuautla, Tampamolón, Coxcatlán, Aquismón, Tanquián, Huehuetlán, Xilitla y Ciudad Valles.

En algunas carreteras estatales y federales, como la vía San Vicente (SLP)–El Higo (Veracruz), se reportan deslaves e interrupciones por el nivel del agua.

En Tamazunchale, los ríos Amajac y Moctezuma superaron su escala crítica. Por instrucciones del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, se instaló de forma permanente la Mesa de Seguridad y Protección Civil en el municipio, la cual permanecerá activa mientras continúen los riesgos.

Durante un recorrido por la zona afectada, el gobernador informó que se han distribuido más de 20 mil paquetes de víveres entre la población y aseguró que no se reportan pérdidas humanas, únicamente daños materiales.

En Tanquián de Escobedo, brigadistas rescataron a un hombre de 55 años que fue arrastrado por la corriente al intentar cruzar una zona inundada.

De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, en las próximas horas se espera un incremento en el potencial de lluvias, principalmente en la Huasteca Sur.