Autoridades comunitarias de 18 localidades indígenas del municipio de Xilitla manifestaron su inconformidad ante lo que consideran una sistemática desatención por parte del ayuntamiento encabezado por Óscar Márquez Plascencia y del director de la Coordinación de Desarrollo Social (Codesol), Juan David Almaráz.
De acuerdo con la Coordinadora de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Huasteca Potosina (COCIHP), desde mayo de este año solicitaron diálogo con las autoridades para definir de manera conjunta la aplicación del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), cuyo monto asciende a 169 millones de pesos. No obstante, afirman que ni el presidente municipal ni el titular de CODESOL han respondido a sus peticiones.
La única comunicación oficial recibida fue el 31 de mayo, mediante un oficio firmado por el secretario general del Ayuntamiento, Luis Alberto Salinas, en el que se aseguraba que se establecerían mesas de trabajo con CODESOL. Sin embargo, a más de tres meses, los encuentros no se han concretado.
Las comunidades sostienen que la falta de diálogo refleja una estrategia para debilitar su organización y manejar los recursos públicos de manera discrecional. Señalan que durante el periodo 2022-2025, Xilitla ha recibido más de mil 278 millones de pesos, de los cuales alrededor de 630 millones corresponden al FAIS, pero sólo un 13 por ciento se habría aplicado en comunidades indígenas, a pesar de que estas representan el 70 por ciento de la población municipal.
Además, acusan que el gobierno local no respeta los acuerdos de asamblea en torno a la aplicación del presupuesto y que los funcionarios se muestran más activos en actos protocolarios que en atender las necesidades de la población.
Las comunidades exigen que los recursos del FAIS se distribuyan de manera proporcional al número de habitantes, conforme al mandato constitucional. Según sus cálculos, a la cabecera municipal, con 7 mil habitantes, corresponderían 21 millones de pesos en obras; al ejido El Cristiano, con más de 11 mil habitantes, poco más de 35 millones; mientras que Pilateno, con 700 habitantes, debería recibir alrededor de 2 millones.
Los recursos del FAIS están destinados, entre otras obras, a depósitos de agua, pavimentación de calles y caminos, alumbrado público, mejoramiento de viviendas, infraestructura de salud y construcción de espacios comunitarios. Sin embargo, las comunidades denuncian que estos proyectos no se concretan en la magnitud que deberían.
Ante este panorama, la COCIHP respaldó la exigencia de las comunidades para que el ayuntamiento rinda cuentas claras, trabaje en beneficio de la población o, en su defecto, que los funcionarios responsables renuncien a sus cargos.


