El encuentro contó con la participación de 11 asociaciones de productores, quienes expusieron la necesidad de gestionar apoyos y medidas urgentes a nivel federal para garantizar la competitividad del sector y la estabilidad del mercado interno.

Los cañeros señalaron que la entrada de jarabe de maíz afecta directamente la viabilidad de los ingenios y repercute en la estabilidad de precios, por lo que consideraron indispensable la intervención de autoridades estatales y federales.

El campo cañero continúa siendo un motor de crecimiento económico y sustento para miles de familias en la región, por lo que el acompañamiento institucional busca mantener su papel estratégico en la producción agroindustrial.