En la Huasteca potosina, parte del emblemático “cañón de Micos” se encuentra totalmente seco.
A lo largo de cinco kilómetros se formaban una serie de siete caídas de agua denominadas “las cascadas de Micos”, pero hoy lucen sin agua.

Enna Buenfil Zamudio es activista y directora de la Unidad de Manejo Ambiental “Zona Teenek Ecopark”. En entrevista señaló: “Tenemos que irnos al punto medular, que es, nos estamos quedando sin recursos naturales, nos estamos quedando sin el paraíso que era la Huasteca… qué importa si la gente se entera, necesitamos que se enteren para que haya al menos un poco de presión social y se activen mecanismos que han vivido dormidos, que se activen normatividades que han vivido desconocidas allá en un cajón…

Ubicado en Ciudad Valles -en la colindancia con el municipio de El Naranjo- el “cañón de Micos” solía ofrecer un espectáculo de aguas color esmeralda, entre una exuberante selva húmeda.

La ventaja, que al mismo tiempo contribuyó en una grave agresión hacia la Huasteca, fue precisamente su abundancia… el hecho de que hubiera mucha abundancia de agua, de plantas, de animales, provocó abusos… había tanto que se pensó en algún momento en la sociedad, que nunca se iba a acabar… todo tiene un límite de tolerancia, un límite de consumo, un límite de explotación…”, explicó Francisco Orduña Correa, doctor en ciencias ambientales.

La serie de “escalones” que se forman entre el cañón de Micos es considerada una de las más largas en el planeta.

El equipo de Agencia GDL se internó a pie entre la montaña del cañón de Micos y constató cómo la denominada “Poza del Toro” se encuentra totalmente seca, sin caída de agua.

Según ambientalistas, el cañón de Micos se está secando debido a que -sin rigurosa supervisión de la CONAGUA- el afluente es desviado para el riego de decenas de miles de hectáreas de cultivos de caña que abastecen a ingenios azucareros de la región.

La prolongada falta de lluvias en la zona también ha mermado al río. Además, a un costado de las cascadas de Micos opera una obsoleta planta hidroeléctrica de la C.F.E. que produce mínima cantidad de energía, pero merma de sobremanera el cauce.

Esperábamos encontrar mucho más agua de la que hay ahorita, pero por la situación vemos que hay muy poca”, comentó una turista originaria del estado de Guanajuato.

“Ya no es lo mismo a como yo veía las imágenes de años pasados”, dijo una de sus acompañantes.

“Y todo esto es un conjunto de cosas, no es nada más una industria, no es nada más un sector, sino son todos los sectores, pero aquí falta cabeza, falta quién va a juntar a todos estos sectores a sentarlos en la mesa para ver cómo le vamos a hacer para que no nos quedemos sin los recursos naturales que ya lo estamos viendo, están escaseando, y esto no va a mejorar sino el panorama viene para empeorar…”, lamentó Enna Buenfil Zamudio.