La “Cascada de Tamul”, uno de los principales atractivos turísticos del Estado potosino, ha recuperado su caudal derivado de la suspensión temporal de la extracción de agua para riego agrícolas, de la cuenca del “Río Gallinas”, aunado a la presencia de lluvias en las regiones Media y Huasteca.

Después de un periodo muy crítico de falta de lluvias en esta región del país, también se había puesto en marcha el programa de estimulación de nubes, aportando a las precipitaciones que se generaron en el corto plazo, devolviendo la cortina de agua a esta caída ubicada entre los municipios de Tamasopo y Aquismón.

Hace apenas unos días durante una gira por la región, Gallardo Cardona anunció el arranque del programa de estimulación de agua de lluvia para abatir la severa crisis que se presentaba con la contratación de 72 horas de sobrevuelos, programa llevado a cabo de la mano con el Gobierno Federal, beneficiando a productores agrícolas y pecuarios.

Con el regreso del agua a la Cascada de Tamul, se reactiva además la actividad turística en las localidades aledañas a este atractivo natural, el que recibe cada año a decenas de miles de paseantes nacionales y extranjeros, lo que representa un beneficio exponencial para productores ganaderos, agrícolas y todo el espectro de prestadores de servicios turísticos.