Hoy, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, integrantes de diversos colectivos de búsqueda realizan un homenaje; hacen pase de lista a sus familiares cuyo paradero se desconoce.

Decenas de víctimas indirectas visibilizan los rostros de sus seres queridos de manera pacífica, en las plazas principales de Ciudad Valles, Tamuín, Tamazunchale, Rioverde, Matehuala y en la ciudad de San Luis Potosí.

Edith Pérez Rodríguez, presidenta de “Voz y Dignidad por los Nuestros”, dio a conocer datos que ha registrado el colectivo durante los veinticuatro meses recientes.

“Son como cuatrocientas personas de septiembre de 2021 a la fecha, hablamos de dos años…”

Las familias suelen ser victimadas por criminales, y revictimizadas por servidores públicos, comenta la profesora Edith. Sus hijos Alexis y José Arturo, junto a tres familiares fueron privados de la libertad hace una década sobre la carretera que conduce de Mante (Tamaulipas) hacia Ciudad Valles (San Luis Potosí) sus casos se acumularon en los archivos de las fiscalías como cientos más.

“Es la familia, son los padres, son los tíos, son los hermanos, son los amigos, es todo un pueblo revictimizado, que hasta la fecha hay personas tan duras, tan faltas de empatía… por años o por décadas nos va a afectar esta revictimización, el no haberlos encontrado oportunamente, el no haberlos buscado oportunamente, el no haber tomado acciones…”

Casos icónicos de desaparición forzada han cimbrado a la población potosina en los meses recientes, y aún con su impacto a través de redes sociales y de medios de comunicación, han quedado prácticamente en el olvido.

Las amigas Tania Arizbeth, Yatzel Ilu y Patricia del Carmen fueron privadas de la libertad el 20 de noviembre del 2022 entre Ciudad Fernández y Rioverde. Aunque el fiscal estatal José Luis Ruiz Contreras alimentó la esperanza de que las jóvenes seguían con vida, ellas nunca fueron regresadas a casa, y las autoridades no se volvieron a comunicar sus familiares.

“No sabemos dónde están, mientras no sepamos dónde están no vamos a saber si siguen con vida o no, o si están sufriendo en alguna parte, nadie tiene datos sobre ninguna de las tres… es algo como que quedó inconcluso, así, las tres por parejo… los primeros días sí son importantes, al paso del tiempo se suman los desaparecidos, las desaparecidas y pues se le toma importancia a los casos al principio pero ya después quedan en el olvido todos…” narró de manera anónima la familiar de una de las jóvenes víctimas de desaparición.

Por su parte, la activista Guadalupe Mendiola advierte que los gobiernos están creando elefantes blancos.

“Lo federal baja a lo estatal, qué vienen a hacer, a dar el subsidio, a crear centros de identificación como el que se creó en Coahuila, como el que se creó en San Luis que hasta ahorita no han dado ningún resultado… aquí falta darle seguimiento a los temas, porque no terminan una desaparición, no terminan el caso con la familia, no sigue la investigación y pues se vuelve larga data como se han vuelto muchos…”