La semana que concluyó ayer sábado, Ángeles y Martha (esposa y madre de Gustavo) permanecieron encadenadas afuera de la Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí; estuvieron bajo la lluvia, en huelga de hambre.
Ángeles, esposa de Gustavo, ha evidenciado la falta de empatía por parte de los servidores públicos de la FGE y que prácticamente ha sido nulo el avance en las investigaciones del caso.
Ambas mujeres advierten que mañana lunes continuarán con las protestas hasta que la Fiscalía General del Estado les brinde información sobre el paradero de Gustavo.
En tanto, el Gobierno del Estado emitió un informe institucional respecto al caso de la privación de la libertad de Gustavo.
En el comunicado se señala que la Secretaría General de Gobierno, a través de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV) y de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) dan atención inmediata, desde que se tomó conocimiento de la denuncia, a la familia de Gustavo.
No obstante, en entrevista con medios nacionales, la esposa de Gustavo señaló que, en un principio, cuando su familia acudió a la Fiscalía a denunciar los hechos hubo dilación de varias horas en la actuación.
Al respecto, la Secretaría General de Gobierno y la CEEAV no ha precisado qué sanciones se aplicarán de inmediato hacia los servidores públicos quienes presuntamente no se apegaron a los protocolos de búsqueda inmediata.
La Secretaría de Gobierno también hace del conocimiento que, hasta el momento los familiares directos de Gustavo han sido atendidos por el gobernador en dos ocasiones.
El viernes pasado, la propia esposa de Gustavo señaló en entrevista televisada a través de MILENIO Televisión, que ellos como familia fueron quienes se acercaron a Ricardo Gallardo Cardona durante eventos públicos en días recientes. El gobernador los escuchó y dijo que tomaría cartas en el asunto, pero a diecisiete días de la privación de la libertad de Gustavo él sigue sin regresar junto a su familia.
La Secretaría General de Gobierno también informa que una ocasión el Secretario General de Gobierno estuvo personalmente con la familia de Gustavo. Se trató del encuentro en que José Guadalupe Torres Sánchez recriminó a la esposa de Gustavo que el haber bloqueado la salida hacia la carretera 57 “era imperdonable”. En la información no se precisa si el secretario ofrecerá disculpas a la familia, ni si la CEEAV o la CEDH mostrarán públicamente inconformidad al respecto.
En la información brindada por la Secretaría General de Gobierno se refiere que la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas ha realizado diversas acciones de búsqueda en varios puntos, recorridos y volanteo con apoyo de elementos de la Guardia Civil Estatal; y que también se han sostenido reuniones informativas tanto con la familia como el personal de la Fiscalía. Sin embargo, la familia directa de Gustavo reiteró a este medio de comunicación que durante el presente fin de semana ninguna autoridad se acercó a ellos, ni siquiera el sábado que realizaron volateo afuera de la FENAPO.
“La SGG, y su titular, J. Guadalupe Torres Sánchez, expresan que ante estos lamentables hechos, el Estado se mantiene firme en las acciones que se llevan a cabo para dar con su paradero, y rechazan cualquier conducta que dañe o menoscabe la integridad y derechos de cualquier persona, por lo que seguirá el protocolo de atención y acompañamiento en todo momento a la familia como víctimas indirectas”.
Este domingo se cumplen diecisiete días de que Gustavo fue privado de la libertad.
Ángeles, su esposa, reitera: “ya no quiero más reuniones ni posicionamientos… es un dolor enorme para mí, para mis hijos, para la mamá de Gustavo y para sus hermanos… queremos a Gustavo de inmediato de vuelta en casa”, sentenció Ángeles.
La noche del jueves 10 de agosto Gustavo brindó un servicio a través de su automóvil de viajes por plataforma.
El joven de 32 años de edad es chofer de la aplicación “inDRIVE”.
Esa noche fue privado de la libertad junto a tres pasajeros de la unidad: un hombre, una joven mujer embarazada y un niño.
Dos días después, el sábado 12 de agosto fueron liberados la mujer y el menor de edad; ella fue ingresada al Hospital Central.
Sin embargo, hoy se cumplen diecisiete días de no saberse sobre el paradero de Gustavo ni sobre el individuo que le solicitó el servicio de transporte a inmediaciones de la FENAPO.
Esa noche de jueves 10 de agosto, minutos antes de ser privado de la libertad, Gustavo compartió a sus familiares un mensaje de audio a través de WhatsApp en el que los alertaba que se sentía vulnerable, e intuía que algo malo podría pasarle.
Su vehículo color guinda fue encontrado horas después en la zona metropolitana, pero sin rastros del joven de treintaidós años de edad.



