La noche del jueves 10 de agosto las víctimas iban a bordo de un automóvil de viajes por plataforma.
Se trata de Gustavo de 32 años de edad, chofer de la aplicación “inDRIVE”.
También fueron privados de la libertad tres pasajeros de la unidad: un hombre, una joven mujer embarazada y un niño.
Dos días después, el sábado 12 de agosto fueron liberados la mujer y el menor de edad. Ella fue ingresada al Hospital Central.
Sin embargo, hoy se cumplen quince días de no saberse sobre el paradero de Gustavo ni sobre el individuo que le solicitó el servicio de transporte a inmediaciones de la FENAPO.
Esa noche de jueves 10 de agosto, minutos antes de ser privado de la libertad, Gustavo compartió un mensaje de audio a través de WhatsApp en el que alertaba que se sentía vulnerable, e intuía que algo malo podría pasarle.
Su vehículo color guinda fue encontrado horas después en la zona metropolitana, pero sin rastros del joven de treintaidós años de edad.
Desde las once de la mañana de antier miércoles, Ángeles y Martha (esposa y madre de Gustavo) han permanecido encadenadas afuera de la Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí; han permanecido bajo la lluvia, en huelga de hambre.
Ángeles, esposa de Gustavo, ha evidenciado la falta de empatía por parte de los servidores públicos de la FGE y el nulo avance en las investigaciones del caso.
Ambas mujeres advierten que seguirán protestando hasta que la Fiscalía les brinde información sobre el paradero de Gustavo.



