El domingo 5 de febrero, un funcionario del Ayuntamiento de Ciudad Valles sacó una pistola y disparó repetidamente hacia una multitud de familias al terminar un encuentro deportivo en un campo llanero ubicado en la colonia “La Diana”.

El joven beisbolista Pedro Daniel Cedillo perdió la vida a consecuencia de una de las balas, y dos deportistas más resultaron heridos.

De acuerdo a testigos presenciales y a videos grabados en el lugar, tras accionar el arma en seis ocasiones el atacante arremetió a golpes contra una mujer.

Decenas de personas identificaron plenamente al agresor. Su nombre es César, y en ese entonces estaba dado de alta en la nómina de la Coordinación Municipal de Educación.

Esa tarde-noche el atacante huyó del lugar pese a una intensa movilización de policías de la localidad.

Cinco días después del ataque el presidente municipal David Medina Salazar finalmente salió a declarar ante los medios de comunicación. Afirmó que no lo hizo antes “por respeto al duelo de la familia” y negó tener vínculos estrechos con el asesino. Además, dijo que a partir de la fecha el atacante ya no era parte de su gobierno.

La familia de Pedro Cedillo no sólo perdió a uno de sus integrantes, también ha conocido de frente la impunidad que se obtiene al amparo del poder.

IMPUNIDAD AL AMPARO DEL PODER

La tarde del jueves 30 de marzo se manifestaron los familiares del joven beisbolista Pedro Cedillo.

Mujeres, niños, hombres y adultos mayores protestaron de manera pacífica, integrándose al desfile inaugural de la FENAHUAP en Ciudad Valles.

Llevaban mensajes escritos en lonas y cartulinas, fotografías de Pedro Daniel, y gritaron incansablemente exigiendo justicia entre miles de asistentes al evento popular.

“Queremos que los medios de comunicación sigan difundiendo, queremos ser escuchados, no nos vamos a callar… ¿con qué beneficios cuenta él?, porque nosotros no tenemos amigos influyentes… queremos justicia… ¿por qué no lo han agarrado?, ¿porque era un trabajador de gobierno?… somos pura familia, esta es la familia que se quedó sin un hermano, sin un hijo, sin un padre, sin un esposo, somos gente trabajadora que vivimos día a día y no nos metemos con nadie…” dijo esa tarde Yessenia Cedillo, hermana del beisbolista asesinado.

“Para nosotros al asesino lo están encubriendo, pretendemos que el presidente municipal, ¿él qué puede decir?, él va a negar todo… otros asesinos de volada, ¿y éste?, ¿nada más porque era amigo íntimo del junior?, ¿por qué no lo atrapan?, ya son dos meses…”, cuestionó Wendy, también familiar del beisbolista asesinado.

Con gritos y aplausos, miles de asistentes al desfile se solidarizaron con la familia del beisbolista asesinado.

“¡Entreguen al asesino!”, gritaron cientos de personas frente al balcón principal del Ayuntamiento, donde el alcalde David Medina Salazar observaba el desfile