Horas antes de la emboscada contra fuerzas castrenses en los límites de Santo Domingo y Charcas, el gobierno del estado había anunciado operativos -de día y de noche- luego de los hechos de violencia radicalizada en Sinaloa por la detención de Ovidio Guzmán.
Previo al fin de semana, a través de un comunicado se anunció que la Guardia Civil Estatal reforzaba los patrullajes de vigilancia con la intención de disuadir a criminales que quisieran incursionar en demarcaciones de las zonas Centro y Altiplano de San Luis Potosí
Según la Guardia Civil, “SE ESTABLECIERON MEDIDAS PARA GARANTIZAR LA PAZ”.
Los agentes desarrollaron labores de inspección aleatoria a vehículos y personas que ingresaban y salían, trabajos acompañados de LABORES DE INTELIGENCIA en localidades y ejes carreteros.
Pese a la estrategia y el despliegue de las fuerzas estatales, la tarde del sábado un grupo de criminales pudieron emboscar a varios agentes de la SEDENA y de la Guardia Nacional en la localidad de “San Juan del Tusal”, ataque que dejó tres elementos militares sin vida y otros ocho heridos.
Luego de la emboscada, corporaciones federales y estatales desplegaron un dispositivo de rastreo (por tierra y aire) en la zona, pero a veinticuatro horas de los hechos no se ha informado sobre la detención de los responsables del ataque.



