A decir del alcalde Enrique Galindo Ceballos, la seguridad en la capital potosina “no se ha salido de control”.
Al mismo tiempo el presidente municipal admitió que la zona norte de la ciudad y Villa de Pozos son “focos amarillos”.
Apenas la madrugada de ayer domingo, en el área del fraccionamiento Villa Magna hombres armados atacaron a agentes de la Guardia Civil Estatal. Durante el tiroteo al menos un vehículo blindado de la GCE resultó dañado.
También ayer domingo -en otro episodio-, alrededor de las tres horas un cuerpo humano fue abandonado en el Centro Histórico de San Luis Potosí.
Ya durante la mañana, también en el Centro Histórico un joven fue asesinado.
La noche del viernes, los cuerpos de dos hombres y de una mujer fueron encontrados en la colonia San Nicolás Jassos, también en la ciudad de San Luis Potosí. Los cadáveres presentaban disparos por arma de fuego.
Esa misma noche de viernes, desde un vehículo varios hombres dispararon contra los asistentes a un velorio en la colonia Industrial Mexicana. En el ataque armado murió un joven de veinticuatro años -cadete de la Guardia Civil estatal-, y otro joven más falleció mientras era trasladado a un hospital.



